3. Formar las tortitas
Con las manos, toma pequeñas porciones de la mezcla y forma discos de aproximadamente 1,5 cm de grosor.
Colócalos sobre una bandeja mientras preparas el resto.
4. Cocinar
En sartén
Calienta un poco de aceite de oliva.
Cocina las tortitas durante 3 o 4 minutos por cada lado, hasta que estén bien doradas.
En horno
También puedes hornearlas a 200 °C durante 20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de la cocción.
5. Servir
Sírvelas calientes acompañadas de:
Yogur griego
Salsa de ajo
Mayonesa casera
Salsa de yogur con hierbas
Salsa de tomate
Consejos para que queden perfectas
Escurre muy bien el calabacín para evitar que la mezcla quede demasiado húmeda.
Utiliza parmesano recién rallado para un sabor más intenso.
No cocines a fuego muy alto para que se hagan también por dentro.
Si la mezcla queda muy blanda, añade un poco más de pan rallado.
Variaciones
Con mozzarella
Añade pequeños cubos de mozzarella en el centro de cada tortita.
Con queso cheddar
Sustituye el parmesano por cheddar rallado para un sabor más intenso.
Sin gluten
Utiliza pan rallado sin gluten.
Más saludables
Cocínalas en la freidora de aire a 190 °C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad del tiempo.
Conservación
Guarda las tortitas en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 3 días.
Para recalentarlas, utiliza una sartén, el horno o la freidora de aire para recuperar su textura crujiente.
Preguntas frecuentes
¿Puedo congelarlas?
Sí. Una vez cocidas y frías, congélalas hasta por 2 meses. Caliéntalas directamente en el horno o en la freidora de aire.
¿Qué otro queso puedo utilizar?
Mozzarella, gouda, emmental, manchego o pecorino son excelentes opciones.
¿Es necesario pelar el calabacín?
No. La piel aporta color, textura y nutrientes, por lo que basta con lavarlo bien antes de rallarlo.
Información nutricional (por porción)
Calorías: 180 kcal
Proteínas: 9 g
Grasas: 10 g
Carbohidratos: 12 g
Fibra: 2 g
Los valores son aproximados y pueden variar según los ingredientes utilizados.
Conclusión
Las tortitas de calabacín con parmesano son una receta sencilla, nutritiva y muy sabrosa que demuestra que comer verduras puede ser delicioso. Con pocos ingredientes y una preparación rápida, obtendrás un plato crujiente por fuera, tierno por dentro y perfecto para cualquier momento del día.