3. Primer levado
Forma una bola con la masa.
Cúbrela con un paño limpio y deja reposar entre 1 y 1½ horas, o hasta que duplique su tamaño.
4. Forma los pastelitos
Divide la masa en pequeñas porciones.
Extiende cada una formando un círculo.
Coloca una porción del relleno en el centro.
Dobla la masa formando una media luna y presiona bien los bordes con un tenedor para sellarlos.
5. Segundo reposo
Coloca los pastelitos sobre una bandeja y déjalos reposar durante 20 minutos.
6. Fríe
Calienta abundante aceite a temperatura media (aproximadamente 170–175 °C).
Fríe los pastelitos hasta que estén dorados por ambos lados.
Retíralos y colócalos sobre papel absorbente.
Consejos para que Queden Perfectos
No calientes demasiado el aceite para que se cocinen bien por dentro.
Sella muy bien los bordes para evitar que el relleno se salga.
No sobrecargues la sartén al freír.
Deja que la masa repose correctamente para obtener una textura más esponjosa.
Opciones de Relleno
Puedes preparar esta receta con:
Queso mozzarella.
Jamón y queso.
Carne molida sazonada.
Pollo desmenuzado.
Espinacas con queso.
Atún.
Dulce de leche.
Mermelada de frutas.
Chocolate.
¿Se Pueden Hornear?
Sí. Si prefieres una versión más ligera:
Coloca los pastelitos en una bandeja engrasada.
Pincélalos con huevo batido.
Hornea a 180 °C durante 20 a 25 minutos, o hasta que estén dorados.
Cómo Conservarlos
A temperatura ambiente: hasta 2 días.
En refrigeración: hasta 5 días.
Congelados: hasta 2 meses.
Para recalentarlos, utiliza el horno o una freidora de aire para recuperar su textura.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo preparar la masa con anticipación?
Sí. Puedes dejarla reposar en el refrigerador durante toda la noche y utilizarla al día siguiente.
¿Qué harina debo usar?
La harina de trigo común funciona perfectamente, aunque la harina de fuerza proporciona una masa más elástica.
¿Puedo hacerlos sin levadura?
Sí, pero la textura será diferente y menos esponjosa.
Conclusión
Los pastelitos caseros son una receta clásica que combina una masa suave y dorada con un relleno irresistible. Son fáciles de preparar, económicos y perfectos para compartir con la familia o sorprender a tus invitados en cualquier ocasión.